Jovencitas Lesbianas

Aventuras lésbicas del verano

Mi nombre es Laura, tengo 14 años y lo que narro a continuación me sucedió el verano pasado.

Mi familia posee una cabaña pequeña cerca al mar, para el verano viajamos con el fin de disfrutar dos semanas en este paradisiaco sitio, yo viaje con mis padres en compañía de mi hermanito pequeño, fueron mis tios con sus tres hijos, dos niños pequeños y mi única prima: Paula y finalmente mis dos abuelos paternos.

La relación con mi prima Paula fue excelente hasta que cumplimos los 12 años, después de esto han existido gran cantidad de rivalidades, ya que ambas somos bastante atractivas y esto a generado envidia entre las dos, aunque vale la pena destacar que ambas somos muy conservadoras y tradicionistas en nuestros comportamientos, ya que provenimos de familias de principios morales.

En los dos primeros días de verano, mi relación con paula se limitó a un simple saludo y nada mas, pero al tercer día las cosas cambiaron de manera radical:

Una mañana mis padres salieron como era costumbre a pescar en compañía de mis tios y mis abuelos, por su parte mis primos y mi hermanito madrugaron a jugar en la playa, yo me quede en la cabaña y al recorrerla descubrí que no había nadie, pense entonces que mi prima estaba con mis padres, decidí entonces sacar de la maleta un consolador en forma de pene que había camuflado y el cual creía iba a ser la única diversión que tendría, puesto que mis padres no me dejarían como era costumbre estar sola con chicos..

Comencé rápidamente a jugar con el consolador, me desnude totalmente, me acosté en la cama de mis padres y me masturbe con él durante mas de 10 minutos, fue una experiencia encantadora.

Al terminar, me dirigí a la puerta principal con el fin de darme una pequeña ducha… pero recibí una gran sorpresa, mi prima Paula se encontraba con una cámara de video y había grabado toda mi aventura de autosatisfacción, yo me quede perpleja, mientras ella me decía:

– estoy segura que a tus padres les fascinara ver este video

vamos Paula por favor, esto es muy normal, estoy segura que tu lo has hecho muchas veces.

– puede que si, pero no hay ningún video que lo pruebe

eres una porquería, como me haces esto

– no estoy inventando nada, únicamente grabe lo que hiciste y se lo voy a mostrar a toda la familia.

NOOO, por favor no hagas eso, haré todo lo que tu quieras, pero no muestres el video.

– Bueno, esta bien, te voy a ayudar, pero desde hoy y hasta que termine el verano harás exactamente todo lo que yo te diga, sin colocar la más mínima oposición y si cumples con esto te entrego el video.

Yo no tuve mas remedio que aceptar dicha condición.

Durante el día no hubo ningún tipo de exigencia por parte de mi prima.

Al día siguiente al levantarnos, ya los adultos habían salido y lo niños estaban jugando en la playa, después de darme un baño mi prima se acerca y me dice:

– Tu vestirás exactamente como yo te o ordene

SI Paula

– Debes decirme Señora

Si, señora

– No utilizaras mas ropa interior, te queda prohibido usarla

Entre tanto sacó del armario una pequeña falda o bombacha un poco ancha y una blusa o camiseta que me quedaba unos centímetros arriba del ombligo y que también era bastante ancha, me sentía bastante incomoda, mis senos que eran bastante grandes se veían gigantes sin sostén y cualquier persona que se ubicara debajo de mí podría ver toda mi naturaleza, mi vagina, mis nalgas y mis abundantes senos.

Durante el almuerzo hice todos los esfuerzos posibles para que no se notara mi exhibicionismo, y debido al calor que hacia no le prestaron mayor importancia, entre tanto mi prima le solicitó a mis padres y tíos permiso para que ella y yo fuéramos al pueblo ya que pretendíamos pasar una tarde juntas, comprar cosas y hasta realizar un cambio de look, ellos complacidos de ver que nuestras relaciones mejoraron aceptaron dichosos.

Fue así como viajamos hasta el pueblo, el cual se encontraba a pocos kilómetros de la cabaña.

Lo primero que hicimos fue ir a un pequeño salón de Belleza en el pueblo, allí mi prima me ordeno que me sentara y le dijo al peluquero que yo deseaba cortarme todo el caballo y le solicitó que me dejará solo un centímetro, yo intente reaccionar, pero recordé la condición de no protestar y entonces tuve que quedarme callada.

Mi Cabello era uno de mis más grandes orgullos, era de color rubio, siempre desde pequeña le he tenido largo, un poco mas abajo de los hombros, muy hermoso, no podía aceptar la idea de cortármelo, me provocaba llorar.

Poco a poco se fue acercando el peluquero y con un maquina muy ruidosa comenzó a cortar los mechones de cabello, observaba como caían lentamente y finalmente quedó mi rostro totalmente despoblado, definitivamente no era yo, de no ser por mis abundantes pechos parecería ser un chico.

No obstante con ello, paula le solicitó al peluquero que el poco cabello que restaba lo tiñera de color rojo fuerte.

Al salir de la peluquería fuimos a un almacén en donde abren orificios para aretes, estando dentro del almacén Paula le informo a la señora que administraba el almacén que yo deseaba colocarme un arete en la nariz, a lo que yo abrí unos ojos gigantescos de preocupación, los cuales observó la señora, quin con asombro me preguntó:

* ¿es verdad eso jovencita?

No tuve mas opciones que contestar afirmativamente. Nunca había conocido nada tan doloroso en mi corta vida.

Mi tierno rostro quedó convertido en un rostro muy agresivo.

Cuanto le pregunte a Paula como le explicariamos esto a mis padres, ella respondió:

– Ese es tu problema, utiliza tu creatividad.

Al llegar a la cabaña mis Padres se disgustaron un poco, pero mis tíos los convencieron que esa era la moda y que los jóvenes había que dejarlos cometer locuras para que pudieran madurar.

Yo sin cabello me sentía como un hombre y adicionalmente me incomodaba mucho el arete en la nariz.

Al llegar la noche mi prima cerró con tranca la puerta de la habitación y me obligo a desnudarme, yo estaba muy asustada no sabía que era lo que ella quería, cuando estuve desnuda me coloco alrededor de la cintura el pene de plástico que yo tenía y me dijo:

– Tu ahora eres mi objeto sexual, tendrá que satisfacerme sexualmente o de lo contrario pagaras mañana las consecuencias.

Pero como te voy a satisfacer?

– Has de cuenta que eres un hombre.

Comencé lamiéndole sus senos, luego con mi pene de plástico la penetraba lo mas duro posible, mientras ella gritaba de placer, entre tanto ella me agarraba con fuerza mis senos y posteriormente jalaba el arete de la nariz, lo que me hacia gritar del dolor, yo por mi parte me limitaba a penetrarla tal y como si fuera un hombre, en cuanto ella me decía: mas duro muchacho, mas duro.

Finalmente después de dos horas terminamos, yo me sentía agotada, avergonzada y frustrada, de un momento a otro dejé ser una hermosa chica y pase a ser un chico con grandes senos.

Durante todos los siguientes días tuve que vestir con camiseta o polo masculino y blue jeans azules, lucía como un chico en todo momento, algo que me resultaba bastante frustrante, principalmente porque sabía que todas las noches debía de satisfacer sexualmente a mi prima Paula, quien además de beneficiarse de mis prácticas sexuales, fue el centro de atracción de todos los hombres, puesto que yo con mi masculina apariencia no le ofrecí ningún tipo de competencia.

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