Hetero Maduras Orgias

Compartiendo mi esposa con un militar

Como les conté en el relato anterior, mi esposa y yo habíamos soñado varias veces con la posibilidad de involucrar a otra pareja en nuestra relación, pero por mas que la buscábamos, no la encontrábamos.

Continuamos poniendo avisos en diversas revistas, y recibíamos cientos de respuestas de hombres solos y de una que otra pareja, pero la verdad es que ninguna cumplía con los requisitos que nos habíamos puesto. Mientras tanto, seguíamos haciendo el amor casi que cada fin de semana con Norma, de manera que nuestra líbido se mantenía estable mas no satisfecha.

Un día, revisando el correo, encontramos la carta de un hombre que nos había enviado varias fotografías, en las cuales se veía que estaba MUY bien dotado, con una verga sencillamente descomunal. Físicamente estaba muy bien, aunque no era un hombre para la portada de una revista, mas sí su cuerpo.

Esa noche hicimos el amor como locos, y en la mitad de la “faena” le dije a mi esposa si le gustaría hacerlo con Harold, a lo que ella me contesto que le encantaría, pero que no sabia como hacerlo. Le respondí que simplemente deberíamos llamarlo, hablar telefónicamente con él y conocerlo un poco mas, y que si realmente la excitaba, acordaríamos una cita.

Al otro día, en la tarde, decidimos llamarlo. Revisamos su carta en busca de su teléfono, y nos dimos cuenta que vivía fuera de la ciudad, en una base militar. Sin embargo, lo llamamos. Inicialmente hable con el por unos 10 minutos, preguntándole mas sobre su vida, su grado como militar, y sus experiencias con otras parejas. Después de esto lo comunique con mi esposa, con quien hablo por cerca de 20 minutos. Mientras ellos hablaban yo fui a la cocina a servirme algo de tomar, y cuando volví me di cuenta que mi esposa estaba bastante excitada, y que habían llegado a los temas sexuales, y a que le gustaría hacer a cada uno.

Una vez colgaron, mi esposa se abalanzó sobre mi, y casi sin hablar me hizo el amor de una manera salvaje. Cuando terminamos, me contó que habían quedado en que él vendría a nuestro apartamento ese mismo viernes.

Dicho día llegamos temprano al apartamento, tanto para arreglarlo como para arreglarnos nosotros después de un día de trabajo. Mi esposa se puso un vestido bastante seductor y fácil de quitar, mientras que yo me puse algo suelto. Preparamos la cámara fotográfica y dejamos varios rollos nuevos a su lado.

Una vez llego Harold, las cosas se desenvolvieron bastante rápido. Inicialmente nos sentamos en la sala y conversamos por un rato, liberando la tensión inicial que teníamos. Después de un rato, el nos pidió ver mas fotos de Sandra, ya que le había encantado la que habíamos publicado en el anuncio. Me levanté y fui a nuestra alcoba a buscarlas en nuestro “cajón secreto” y me demore mucho mas de lo normal, esperando que cuando volviera, ellos ya tuvieran mas confianza.

Le entregue a nuestro nuevo amigo un paquete bastante grande de fotos, y lentamente comenzó a mirarlas, disfrutando de cada una de ellas, y preguntando cuando habían sido, que tal la había pasado, y muchas otras cosas.

Cuando terminó, se quedo con 3 fotos, en las cuales estaba mi esposa con un consolador doble para lesbiana. En una de ellas, estaba sola con el metido por su cuquita, en la otra estaba con nuestra amiga Norma, las dos en cuatro y dándose la espalda, y en la otra, también sola, pero con el consolador metido por su cuquita y su culo al mismo tiempo.

Nos contó que esas le habían encantado, a lo que le conteste que si quería ver algunos videos que habíamos filmado, a lo que accedió inmediatamente. Les dije que iba a preparar todo y a buscar las películas, y que cuando estuviera todo listo los llamaría. Fui nuevamente a nuestra habitación, encendí la televisión y puse en el VHS diversos videos nuestros hasta que encontré uno de los mejores y de los que más nos gusta, en donde aparecemos con Norma haciendo todo tipo de cosas. Me tome mi tiempo y al rato volví a la sala y les dije que todo estaba listo.

Nos recostamos los tres en la cama, le conté rápidamente la historia de lo que iba a ver, y con el control remoto inicié el “show”. Creo que no pasaron 5 minutos y yo ya estaba excitadísimo. De reojo mire a mi esposa y vi que no quitaba los ojos de la televisión, pero que estaba excitadisima pues era la primera vez que alguien diferente a nosotros o a Norma veía este video. Lentamente estire mi mano y comencé a acariciar los senos de mi esposa, sintiendo que ya tenia los pezones duros por su excitación.

A los pocos minutos mire a Harold y vi que se estaba acariciando su verga por encima del pantalón, así que le dije a Sandra que porque no le mostraba como jugaba con el consolador. Ella me sonrío, aceptando, así que me levante y lo saque del cajón, y se lo entregué. Ella empezó a mamarlo, mirándome inicialmente a mí y luego a nuestro “invitado”. Cuando lo tuvo bien lubricado, se levantó el vestido y comenzó a pasarlo por su cuquita, que ya estaba empapada con sus jugos.

Yo no aguanté mas y me deslicé hacia abajo, empezando a darle lengua en su clítoris. Al poco tiempo mire a Harold y vi que tenia pegada su mirada en lo que yo estaba haciendo, y que continuaba acariciándose por encima del pantalón. Seguí en mi labor, y para cuando volví a mirar, vi que había sacado su descomunal verga y se estaba masturbando suavemente. La verdad es que personalmente se veía mucho más grande que en la fotografía, por lo que pense que Sandra debería estar mucho mas excitada de lo que había soñado.

A los pocos segundos sentí que mi esposa se movía, y vi que nuestro amigo se había arrodillado en la cama y le había puesto su verga en la boca. Ella, muy golosa, trataba de meterlo, pero únicamente le entraba la cabeza. Estuvimos así por un buen rato, hasta que le pregunte a Harold si quería probar la cuquita de mi mujer. El sencillamente se abalanzo sobre ella. Yo me desnude y le puse la verga en la boca a mi mujer, quien comenzó a mamármela como nunca lo había hecho, y eso que es una de las cosas que más le gusta hacer!!!

Poco después, nuestro amigo volteo a mi esposa, poniéndola en cuatro, para tener acceso mas fácil a su delicioso culo. Le estuvo dando lengua por unos 15 minutos, mientras mi esposa me lo mamaba y yo tomaba fotos. Harold se levantó, se quito la ropa completamente, y penetro a mi esposa en esa posición. Aunque le costó un poquito de trabajo dado el largo y grueso de su tremenda verga, pudo meterlo de un solo empujón, pues Sandra estaba realmente enloquecida de la arrechera.

Yo sentía cada empujón que le daba y veía como la cara de mi esposa se transformaba de placer, así que decidí dejarlos tirar solos un rato, mientras tomaba fotos desde todos los ángulos. Nuestro amigo se la comió en esta posición por un buen rato, y luego la volteo, abriéndole las piernas al máximo, pegándolas a los hombros de ella. Yo veía como le entraba y salía pulgada tras pulgada, a veces rápido y a veces lentamente. Creo que hasta acá mi amada esposa ya llevaba tres o cuatro orgasmos.

La volteo nuevamente, y le pregunto que si quería que le diera por el culo, a lo que ella contesto que le encantaría, pero que por favor lo hiciera suavemente, pues aunque adora eso, su verga era demasiado grande y podría lastimarla. El lubricó su ano con saliva, y fue metiéndole primero un dedo, luego otro y por ultimo un tercero. Le dio dedo por un tiempo, mientras se masturbaba con la otra mano. Sandra mientras tanto se masturbaba suavemente y me la mamaba, pues decía que quería sentir las dos vergas al mismo tiempo, una por cada lado.

Nuestro invitado tomo su verga con una mano, con la otra le abrió las nalgas a mi esposa, y procedió a meter muy suavemente su verga en el culo de Sandra. La verdad es que me aterró, pues le entró con mucha facilidad. Una vez la metió totalmente, comenzó con un suave bamboleo, hacia adelante y hacia atrás. Ella comenzó a gritar de la arrechera, diciéndole que le diera mas y más duro.

Yo me despegue de mi esposa para tomar mas fotos y para disfrutar de lo que veía. La verdad es que arrechaba muchísimo ver a mi esposa dándole el culo a otro hombre!!!

Estuvieron tirando así por un buen rato, y luego Harold se acostó en la cama, Sandra se sentó encima de él dándole la espalda y metiéndose su verga por el culo, y me pidió que se la metiera por delante, a lo que accedí gustoso. La sensación era bastante agradable, pues simplemente nos separaba las vergas una fina tela. No alcance a meterle mi verga totalmente y Sandra estallo en uno de los orgasmos mas violentos y sonoros que haya tenido en su vida…

Tiramos así como unos 20 minutos, y luego cambiamos de posición. Yo me acosté en la cama, mi esposa se sentó encima mío y se metió mi verga por su cuquita, y Harold se arrodillo detrás de ella y se la clavo por el culo nuevamente. Al poco rato Sandra nos pidió que invirtiéramos la posición, pues quería sentirme a mí por el culo y a Harold en su cuquita. Así lo hicimos mientras le decíamos cualquier cantidad de cosas que la arrechaban cada vez mas…

Cuando estuve a punto de venirme, decidí que no era el momento, así que saque mi verga del culo de mi esposa, y me senté en la cama para ver como disfrutaba ella con Harold. El se la volvió a comer en todas las posiciones posibles e imposibles, le volvió a dar por el culo, y ella se vino unas 4 o 5 veces mas…

Cuando estaba por venirse, Sandra nos dijo que quería sentir nuestro semen en su boca, en su cara y en sus senos, así que nos arrodillamos a su lado y pusimos nuestras vergas en su boca, metiéndolas alternativamente mientras nos masturbábamos y la masturbábamos a ella.

Finalmente nos vinimos, empapándola por todas partes. Ella procedió a limpiar la verga de cada uno con su boca, saboreando cada gota de semen que encontraba.

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