Hetero Maduras

Después de la separación, lo encontré en un chat X

Hola, me llamo Ximena, soy de Buenos Aires, Argentina, tengo 30 años y quisiera contarles cómo me levanté a mi actual pareja.

Hacía como 2 meses que me había separado y en realidad no quería ninguna historia con nadie.

Me sumergí en internet, en los chats y en el ICQ, allí lo conocí.

Un día se me agregó a mi listado y empezamos a charlar, qué hacés, dónde vivís, etc.

Estuvimos en contacto como 4 meses, es muy dulce y tierno y respetuoso, un fin de semana que estaba aburrida le dije que fuéramos al cine.

Nos encontramos en la puerta y entramos, como enseguida empezó el la película no tuvimos tiempo de charlar. Terminó la película y lo invité a mi casa para poder conocernos más.

Al principio me dijo que no, que no quería molestar. Ante mi insistencia subimos.

Yo me había vestido normal, ni muy sexy ni muy apagada. El tenia una remera ajustada que dejaba ver sus brazos.

Lo invité con una cerveza pero me dijo que no tomaba alcohol, así que me tome yo sola toda la botella.

Hacía frío y me senté cerquita suyo y con la excusa de que me abrigara, lo abracé, él se asustó un poco (me contó después). Yo estaba medio borracha, él me hablaba y yo solo quería besarlo.

Le dije que le quería decir un secreto y me acerqué a su oído. Se lo empecé a besar, a morder, despacito. El no hizo nada, se quedó quietito y me dejó hacer. Yo seguí por su cuello y me planté frente a su cara. El tenía lo ojos cerrados y como notó mi inactividad los abrió, me miró a los ojos y me besó en la boca, muy suave, muy dulce, de a poco abrió su boca y yo la mía y comenzamos un juego de quien metía más la lengua dentro del otro. Luchamos un rato mientras sus manos recorrían mi cuerpo, mi espalda, pasó sus manos por mis hombros y los bajó hasta mis pechos, me acarició con una dulzura que me emocionaba, nunca me habían tratado así.

Mis pezones se endurecieron, se marcaban a través de mi suéter, mi respiración se hizo más entrecortada a medida que sus caricias aumentaban de intensidad.

Yo me senté sobre sus piernas y quedamos frente a frente, podía sentir su sexo tratando de salir de su pantalón, se movía muy despacio, de arriba a abajo, haciéndome sentir su presión en mi entrepierna. No aguanté más y comencé a desvestirlo, le saqué el suéter, la remera, sus manos hicieron lo mismo con mis ropas, una vez que me liberó de mi corpiño comenzó a lamer, besar, morder, acariciar mis pechos, concentrándose en mis pezones que estaban duros de la exitación.

Yo me movía con movimientos vaiven sobre su miembro, con mis manos le bajé el cierre y el gimió ante la libertad de su sexo. Me arrodillé frente a él y comencé a besar si miembro, pasar mi lengua por su tronco, morderlo con mis labios, comencé a moverlo con mi mano, para poder hacrlo terminar, pero fue imposible, ni mis manos, ni mi boca pudieron hacerlo terminar, hace ya 4 meses que salimos y no pude hacerlo, otro día les cuento todo lo que hice para poder hacerlo terminar oralmente y no pude.

Una vez liberado su miembro, me acerqué, me senté sobre él y comencé a introducirme su sexo dentro mío, sentía la presión sobre mi clítoris, él se movía como si fuera lo único que hacía en su vida, es un maestro en esto de dar placer. Estuvimos así como 20 minutos, moviéndonos lentamente, besándonos, acariciándonos, respirándonos, los movimientos se hicieron más intensos, más veloces, las respiraciones entrecortadas, mis jadeos se hicieron más fuertes, más rítmicos, él me tapó la boca y comenzó a bombearme hasta que terminé en un orgasmo increíble y me desvanecí sobre él, como desmayada.

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