Hetero Maduras

Empleada es sodomizada por su jefe

Era la empleada mas comprometida.

Nada hacia pensar que Ella tuviera vida, una vida social, una vida ajena al trabajo, donde disfrutara de algo que no sea la felicitacion distraida de su patron ante un trabajo terminado con enorme esfuerzo y horas extra no remuneradas.

Desde la primera vez que la vi en su puesto, dos años atras, dandome la espalda, habia admirado su culo, era menuda, 1,52m, extremadamente delgada y daba mucho la sensacion de fragilidad que me exitaba, esa caracteristica siempre me ha exitado en una mujer… su pelo oscuro, no muy cuidado caia apenas sobre sus hombros, sus senos se adivinaban pequenios pero muy redonditos y firmes, sus pezones apuntaban directamente a los ojos del observador, y lo mejor, el conjunto de su culo, caderas y cintura… a todas luces una obra de arte del creador, con redondeces perfectas e infinitas, sin saber de arquetipos, pero eruditas en armonia.

Su caracter tan debil la hacian increiblemente dominable y ahora rememorando, aun no comprendo como habia tardado dos años en decidirme a tomarla…

Fue en silencio, simplemente me hacerque por detras y la rodee con mis brazos, bese su cuello, sus hombros y lentamente la desprendi de su blusa, su brasier, sus zapatos, sus jeans, sus medias y su bombacha. Todo en un absoluto silencio y contemplando con asombro la sorpresa que sentia, la que le habia impedido siquiera protestar ni voltear a mirarme aun cuando habia penetrado en su vagina, hasta decidi sodomizarla:

– Que hace? -Empezo diciendo. – – No, eso no. -Continuo. – – No, por favor… -seguia- por favor eso no… – – No lo haga, se lo pido… Ay… – – No, por favor, se lo pido, dejeme, ahhh… ahhh…

Suplicaba esto, pero no se movia, seguia inmovil, no se habia movido un milimetro de su posicion, continuaba ofreciendome su culo, inconciente de la incomodidad que me producia su estatura, pero de alguna manera conciente de lo que habia provocado en mi y de la inevitabilidad de las acciones consecuentes.

Volvi a untar vaselina del potecito que habia apoyado sobre el mostrador en la entrada de su ano en forma brusca y flexione mis piernas nuevamente, desde esa posicion ponia mi pene a la altura de su culo…

En el momento en que con mi mano hice que la gruesa punta de mi pene rozo su orificio anal, Ella inconcientemente apoyo su mano izquierada entre su nalga y mi ingle…

Presione un poco pero no pude introducirme, su estreches extrema y el grosor de mi pene exigian mayor firmeza en el empuje… Incremente la presion y ella comenzo a exclamar:

– Por el amor de Dios… dejeme… – – Mmm… -presione- Mmmmmm… Mmmmmmmmmmmmmm… Mmmmmmmmmmmmmm!

La mano que habia dejado entre nuestros cuerpos se habia crispado y sus uñas se clavaban en mi ingle… a esta altura yo seguramente estaba en una regresion… donde no existia raciosinio, ni logica, sino instinto… yo queria placer y el culo que tenia ante mi vista me lo daria… queria introducirme, queria sentir sus nalgas rozando mis ingles, mis testiculos, su mano se interponia y me lastimaba, pero no atinaba a retirar su mano con las mias, sino que instintivamente debia presionar acercando mis caderas, empuje…

– Mmmmmmmmaaaaaaaahhh!

Casi grito cuando la dilatacion de su ano permitio que se introduzca la punta de la cabeza de mi pene…

– Aaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

Lloro cuando logre introducir apenas mas que mi glande… su mano izquierda bajo hasta hacer contacto con mi pierna, y tensa intentaba separar mi cuerpo de Ella. La tome con firmeza de la parte oblicua donde su cintura se confunde con sus deliciosas caderas y embesti…

– Mmmmmmmmmiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! -Chillo entre llantos.

Habia introducido casi la totalidad de mi gordo pene entre sus nalgas y sentia su calor, sentia la presion con la que su estrechez oprimia el diametro de mi miembro abrazandolo como los rayos solares al trigo en una tarde de abril, dandole el calor necesario, dandole la vida…

– Aaaaaaaahhh, Aaaaahhh, Aaaayyy, Aaay, Ayayayayayyyy -Inspiro, y solto completo su llanto de dolor -Aaaaaaaaaahhhhhyyy!!!

…cuando nuevamente presione terminando de acomodarme en su interior y la totalidad de la longitud de mi trozo de carne llenaba su cavidad anal exigiendo al maximo su dilatacion.

– Ahhh, Ahhh, Ahhh…

…repetia entre sollozos a mi ritmo cuando meneaba mis caderas con suave firmeza bombeando semen en lo profundo de su ano en un climax total y desenfrenado…

– Mmmmmhhh

…suspiro cuando por unos segundos descanse mi sexo dentro suyo…

– Mmmmmhhhh, mmmmmhhhhh, mmmmmaaaaaahhhhh, aaaaaaaaahhhhh…

…susurraba cuando el placer retornaba en forma de un segundo orgasmo.

Y descansando nuevamente mi pene en su ano en tal relax y entrega que me hacia decear orinar en su interior hasta la ultima gota de mi semen dandole asi todo de mi, y entonces volvia esa necesidad y…

– Ay, ay, ay, aaahhhyyy, aaay, aaay, aaay…

…retomaba su letania de exclamaciones sollozantes y ritmicas al compas de mi cadencia animal, cuando bombeaba con fiereza en brutal climax ante la inminente eyaculacion de un nuevo orgasmo, esta vez mas salvaje, mas furioso, mas instintivo.

Veia si espalda de armoniosa belleza en su delgadez, unirse con su estrecha cintura que luego se ampliaba deliciosa en la curvatura pronunciada de sus hermosas caderas que limitaban el diametro de su hermoso culo coronado por sus pronunciadas y blancas nalgas, que se abrian ante la presencia de mi virilidad y recibian el golpeteo perseverante de mis testiculos que en estado de maxima sensibilidad hacian estremecer todo mi cuerpo en violentas convulsiones orgasmicas que me obligaban a forzar mi ritmo de empuje haciendo brotar lagrimas de dolor en Letty en el momento en que nuvamente baniaba sus entranias con grandes cantidades de semen que en mis embestidas mas profundas emanaban con fuerza una y otra vez en chorros que me provocaban placer casi indescriptible.

Y violaba… y violaba… penetraba analmente aquella belleza, sodomizaba una y otra vez la delicadeza de sus carnes, dilataba su entrada mas pura, sometiendola de forma que jamas habia conocido y jamas volveria a conocer, segun me asegure cuando luego me dijo con la mirada extraviada en una mixtura de emociones:

-Y que le dire a mi novio si ve en este estado eso que siempre le negue?

-Dile que lo vera asi seguido porque volvere a usarlo. -Pense mientras cerraba la puerta que comunicaba con mi oficina, sorprendido de saber que Leticia tuviera un amante.

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