Jovencitas Románticos

El primer beso con un compañera de clase

Voy en tercer año medio en un liceo de mi país, Chile. En mi curso hay una mujer que se sienta delante mío, se llama Paula y tiene 17 años, igual que yo. Paula es bajita, tiene una hermosa cara, cabello oscuro y largo, una delgada y muy fina cintura, pechos no muy grandes, pero puntiagudos y firmes y… lo que más atrae de ella es su hermosísimo, prominente y muy bién formado culo.

Lo bueno es que ella se paraba muy seguido, lo que me permitía observar muy de serca su hermoso cuerpo, sobre todo su colita, que lucía genialmente en esos pantalones ajustados que ella usaba casi todo el año.

Todo ocurrió un día viernes, por ser el último dia del año escolar, sólo fueron 4 compañeros míos al colegio, 3 hombres y 1 mujer, Paula. Dos de esos compañeros se escaparon del cole al ver que no harían clases, y el otro fué a la sala de computación para ponerse a jugar, así que quedé sólo con la mujer de mis fantasías. Estaba yo sentado en mi puesto escuchando mi wockman cuando Paula, que venía entrando a la sala, se sentó al lado mío… yo estaba exitándome de sólo verla y juntaba y apretaba mis piernas con la de ellas por si lograba transmitirle mi exitación y mi amor por ella. Nos pusimos a conversar sobre cosas triviales, y llegó el momento en que le pregunté: tienes novio?, a lo que me respondió que no, que era muy exigente al elegir a sus novios, por lo cuál no tenía ninguno. Yo le pregunté que cómo debía ser esa persona para cuplir con sus exigencias, y ella dijo: – bueno, lo que más me interesa es que sea muy tierno, simpático y miy inteligente, así como tú.

Yo al escuchar esto quedé sorprendido, y no sabía que quiso decir con eso… sólo debido a mi timidez pude evitar lansarme sobre ella y besarle sus sensuales labios. Al parecer ella me quería, porque al hablarme lo hacía mirando mis ojos, y al hablar yo ella miraba siempre mis labios. No sabía que hacer, creía que ella quería conmigo, pero debido a mi timidez no me atrevía a nada… pero todo se arregló cuando ella se paró y me dijo: -Angel, quiero que me des un beso, sé que me quieres y que me deseas porque no creas que no me he dado cuenta de cómo me miras mi cuerpo cuando estoy cerca de tí.

Ya librándome un poco de mi timidez y sorprendido de mi mismo, me paré, la tomé de su cinturita y puse lentamente mis labios sobre los suyos.

Fué un momento mágico, al juntar nuestros labios sentimos una descarga eléctrica en nuestros cuerpos, estuvimos así no sé por cuanto tiempo, hasta que ella abrió sus ojos, me miró y metió su lengua sabrosa en mi boca, yo respondí lamiendo su lengua y chupándosela.

Recordé que tenía manos, y lentamente las bajé hasta su culo y comenzé a acariciarlo lentamente por sobre su corte falda, porque ese día fué con falda debido al calor, y ella sacó su lengua de mi boca y empezó a lamerme el lóbulo de la oreja mientras me susurraba sensualmente: -Te gusta mi culo? sigue tocándome, que hace tiempo que me vuelves loca.

Yo estaba con una tremenda erección, y apretaba su cuerpo con el mío para que ella sienta mi palo duro, bajó sus manos y comenzó a tocarme por sobre el pantalón. Como la puerta estaba cerrada y era muy poco probable que entre alguien, bajó mi cierre y sacó a duras penas mi erecto miembro. Lo miró, lo acarició y se agachó. Miraba mi pene como si fuera una perla, comenzó a pasar su delicada lengua por mi glande mientras tocaba mis huevos con una mano.

Yo tenía su cabeza entre mis manos y acariciaba suavemente su cabello y ella comenzó a meter mi pene en su boca, y se movía como si su boca fuera una caliente vagina. Yo no aguanté mucho y antes de eyacular la saqué de mi pene, la paré y me puse detrás de ella, levanté su falda y apoyé mi verga en su culito por sobre su calzón mientras le agarraba las tetas y las estrujaba delicadamente. Me agaché y pude ver ese culito que me enloquecía. Bajé su calzón hasta medio muslo y comenzé a besar sus suaves nalgas, luego las abrí levemente y pude ver su ano, lo besé y lamí, mientras mis aventureras manos tocaban su húmeda conchita, que comenzé a lamer y besar con todo mi ser. Ella me tiró sobre la mesa de el profesor, que es bastante grande, se sentó en mi boca y comenzamos a hacer un delicioso 69. Estuvimos poco tiempo porque terminamos muy rápidamente y me tomé todos sus jugos y ella hizo lo mismo con mi abundante semen.

Lentamente acomodamos nuestras ropas, y al terminar nos dimos un tierno beso. Luego sentimos la voz de mi compañero que me estaba buscando, rápidamente volví a mi puesto y me puse a escuhar wockman mientras Paula hacía como si estuviera muy aburrida. Mi compañero entró y mos dijo que ya podíamos salir del colegio, porque la puerta estaba abierta y no había nadie vigilando.

Esa fué mi primera relación con Paula, lamento que esto ocurriera a fin del año, porque ese fué el último día de clases y ya no volveré a ver a Paula hasta el próximo año, pero esperaré pacientemente y soñaré todos los días con mi amor.

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