Hetero Maduras

Probando a sorprender

Aqui estamos de nuevo, Val y su servidor compartiendo con ustedes las nuevas experiencias que hemos venido probando, y que le han agregado una increible chispa a nuestro matrimonio. Tal vez abran leido de como inicio esta nueva corriente de experiencias (Rompiendo la monotonia I y II, aqui en Marqueze.net). Si han leido ambos relatos veran que es ella la que ha robado escena, la idea de las camaras de internet fue de ella, todo lo sucedido ha sido idea de ella completamente, asi que decidi que era mi turno de proponer algo nuevo.

Somos un matrimonio joven, 27 años ambos, economicamente no nos podemos quejar, y no por que nuestro origen sea de dinero sino porque ambos trabajamos muy duro en esta gran ciudad, como he dicho, hemos llegado como pareja a un delicioso nivel en el que se combina armonicamente la confianza, el morbo y el erotismo, nos amamos con locura, y hemos acordado que yo soy solo de ella y ella es solo mia, nada de trios, nada de intercambios, por el amor que nos tenemos, ella y yo somos una verdadera pareja.

Pero eso no impide seguir probando cosas, a cual mas excitantes. Los sabados que no trabajamos acostumbramos levantarnos tarde, normalmente las tardes de viernes son de farra, bailar, buena comida, amigos, normalmente alcohol, solo que yo no tomo. En una mañana de sabado “normal” despues de un agradable viernes de baile y amigos, ambos, Val y yo bajamos a desayunar a nuestra cocina, normalmente ella baja tal cual despierta, que normalmente es con una gran playera y solo sus pantaletas debajo y yo con una gran playera y shorts. Asi fue esta mañana de sabado, ella bajo a la cocina con una playera negra muy grande y sus pantaletas blancas satinadas, yo baje con una playera blanca con franjas verdes y una bermuda (short muuuy amplio) verde tambien.

Al sentarme en la mesa dispuesto a disfrutar un rico jugo de naranja me vino a la mente una secuencia que vi en la pelicula “Luna Amarga” y decidi que eso seria lo nuevo que probariamos. Ella estaba tostando pan, en la mesa teniamos ya miel, mermelada de fresa y mantequilla, yo tenia mi jugo de naranja y ella se calento un cafe, ella se acerco a la mesa con varias rebanadas de pan tostado y se sentó. Yo estaba como tonto, sosteniendo en mis manos mi vaso de jugo y mirandola, ella debio notar que esta seria otra experiencia nueva porque se sento y me respondio con una mirada picara y no dijo nada, simplemente bebio de su café sin dejar de verme. Yo me puse de pie, y argumentando calor, me quite la playera, ahi estaba yo, con mi muy peludo dorso descubierto sentado a la mesa, desayunando. Ella me miro entre curiosa y confusa, no terminaba de entender que sucedia. Asi estuvimos un par de minutos, di un par se sorbos a mi jugo, y ella preparo un pan con mermelada. Finalmente decidi que era suficiente suspenso, di un trago a mi jugo, con el jugo en la boca mire hacia el techo y deje salir el jugo por mi boca, deslizandose por mi cuello mojando mi pecho y abdomen (ubiera deseado ver la reacción en ese preciso momento de Val!), era una sensación diferente sentir el jugo corriendo por mi velludo dorso, mire al frente y la vi, Val tenia una expresión de sorpresa que no podia ocultar

-“pobrecito, ¿se te chorreo el jugo?” me pregunto -“Si, y ahoro tendre que limpiarlo… ” dije en tono de travesura -“no, deja, que te lo limpio yo…” me dijo al tiempo que se ponia de pie y se acercaba a mi

gire la silla en la que yo estaba y ella me dio un gran y apasionado beso, siguio con su boca tocando mi piel, bajo por mi cuello, dando suaves lamidas a donde habia pasado el jugo, asi bajo hasta mi pecho, donde con sus manos empezo a acariciar mis pectorales mientras pasaba su boca por donde habia estado el jugo, la sensación era increible, mi pene estaba reaccionando ya a los estimulos que mi pecho y abdomen estaban recibiendo. Pero queriendo ser yo quien ahora tuviera el control, la separe de mi.

Al ponerse de pie mi erección era mas que evidente, aunque sus pezones dejaron ver que yo no era el unico que estaba ya cachondo. La tome de la cintura, la sente sobre la mesa y la bese mientras con las manos empece a sobarle sus tetas gozando la sensacion de la tela de su playera describiendo sus duros pezones. Me separe de ella, abri el tarron de la mermelada de fresa que estaba en la mesa, tome una porción en mis manos e hice algo que ella no esperaba, alce su playera, jale el elastico de su pantaleta y empece a huntarle la mermelada en su panochita, sus vellitos pubicos, su clitoris, sus labios de la vagina, todo recibio mis dedos con mermelada, saque mi mano quedando ella con su pantaleta puesta pero con toda su intimidad huntada con mermelada. Acerque mi mano a su cara, ella tomo mis dedos en su boca y los chupo, limpiandolos, yo con esa misma mano, llena de dulce, saliva y fluidos vaginales le recorri toda la cara y su cabello, el cuadro que estabamos montando era increible.

Ella me separo, y me correspondio, se inco frente a mi, me bajo los shorts para dejarme desnudo, tomo la miel, tomo mi ya muy dura verga en su mano y le hunto mucha miel encima, casi la cubrio completamente, y asi, con la verga completamente cubierta de miel empezo a masturbarme, sentia su delicada mano recorriendo mi verga causandome una sensación muy peculiar en combinacion con la miel, mis vellos estaban todos llenos de miel, mis huevos estaban escurriendo miel, mi verga estaba brillante, pegajosa y muy dura, ella no se pudo contener mas y me empezo a hacer una riquisima mamada, su boquita recorria mi verga como si fuera un dulce, le daba suaves besitos en el tronco, lamia con la puntita de la lengua como si mi verga cubierta de miel fuera un dulce muy preciado y ansiado, pero todo esto sin dejar de masturbarme, las sensación era increible, porque ademas con su otra mano estaba sobando mis huevos, y cuando digo sobando, era verdaderamente sobando, los sobaba en circulos, los apretaba suavemente, tomaba uno entre sus dedos y luego el otro y asi seguia. El placer me vencio y quede sentado con ella metida entre mis piernas chupando mi “dulce” verga, pasaba su lengua desde la base hasta la cabeza, dando suaves lamidas recojiendo la miel y el liquido preseminal, para luego huntar mas miel y repetir la operación. La separe suavemente me puse de pie, fui al refrigerador y saque un bote de helado, eso si resulta estimulante!

Ella me miro con cara de deseo, se sento en la mesa y me dejo hacer. Tome su playera y se la quite, quedando ella solo con sus pantaletas, destape el helado y con la cuchara tome una pequeña porción y se la pase por los pezones, sus tetitas se erizaron, ella solto un suave gemido, su cara era de placer, el helado se fundio casi al instante de lo caliente que estaba su piel, asi que tome otra porcion para su otro pezon, tome su teta en mi mano y asi, con el helado sobre la piel de su tetita y mi mano la sobe suavemente, sientiendo como la suave crema se fundia al contacto con su piel y sus pezones disfrutaban la estimulación. Eran sensaciones como nunca, su piel cubierta de dulce, el contraste del frio del helado con el calor de su piel, sus pezones duros al contacto con mi mano, podia sentir como vibraba de placer, nuestra cocina era un concierto de olores, olia a dulce y al mismo tiempo su olor de hembra empezaba a ser perceptible ya.

Mientras sobaba sus tetas ella empezaba a sobar mi verga aun cubierta de dulce y su clitoris sobre su pantaleta. Era suficiente, la separe de mi nuevamente, nuestras respiraciones eran fuertes, sudabamos, estabamos cubiertos de dulce, nuestra excitación estaba a tope, la tome por la cintura, baje su pantaleta y quedo el chochito mas lindo y sabroso que alla visto en toda mi vida, sus vellitos, sus labios, su clitoris, todo estaba cubierto de dulce, me inque frente a ella y empece a lamer el dulce que cubria su intimidad, el sabor de fresa mezclado con sus liquidos era excitante, pasaba mi boca por su rajadita, recorria apenas tocando con la punta de mi lengua su panochita rica, encontre su duro clitoris que parecia un pequeño dulcesito escondido entre sus piernas, todo mientras con las manos sujetaba sus nalgas y sentia con mis dedos su arrugadito culito.

Le estuve lamiendo la puchita largo rato, degustando la mezcla de sabores dignos de cualquier restaurante de alta cocina (puchita a la fresa, la especialidad de la casa). Ella empezo a tener los excitantes signos previos al orgasmo, gemia ya con fuerza, su respiración era muy rapida, no paraba de mover su cadera como queriendo aumentar el placer, me tomaba la cabeza con sus manos sujetandome firmemente contra su piel, repentinamente llego su orgasmo, solto un largo gemido apretando mi cabeza con sus ingles mientras en mi boca recibia sus deliciosos liquidos.

Se vencio sobre la mesa de la cocina, quedo ahi, tendida, despatarrada, respirando agitadamente, disfrutando su placer, y frente a mi, su lindo chochito, mojado de sus liquidos del orgasmo, lleno de dulce de fresa, su sexo estaba pidiendo batalla, ella empezo a deslizar sus dedos por su rajadita tocando suavemente su clitoris en circulos, como podran imaginar, yo estaba con la verga a tope, asi que la tome de la cadera, le di vuelta para dejarla bocabajo quedando ahora frente a mi su lindo culito rodeado de sus redondas nalguitas.

Asi como estaba, con el cuerpo apoyado sobre la mesa quedando de espaldas con sus rendoditas y duras nalgas al aire tome la barra de mantequilla y la deslice por la rajadita de sus nalgas, la barra se fundia al contacto con su piel, yo usaba la barra como un gis (tiza) para recorrer su piel y estimularla, recorria de arriba a abajo su rajadita desde su lindo culito hasta su chochito, ella no paraba de gemir, corte un pedacito de mantequilla y con mis dedos empece a introducirlo por su culito, que por cierto no le hacia falta porque ella estaba mas que lubricada, yo deslizaba por su culito 2 dedos cubiertos de grasa, preparando la entrada de mi verga, sintiendo su excitación a tope.

No podia esperar mas, tenia que cojermela ya, asi que aprovechando la posición, simplemente me deje ir hacia adelante metiendole toda mi verga de un solo embiste por el chochito hasta el fondo apretando sus nalgas con mi cuerpo y sintiendo como mis huevos chocaron con su chochito, el placer fue tremendo, la miel combinada con la mantequilla le dieron una nueva sensación a la penetración que acababa de darle al rico chochito de Val.

La sujete firmemente por la cintura y empece un delirante bombeo en su chochito, mi verga se habia vuelto un verdadero piston cojiendo a mi “deliciosa” esposa, ella se limito de momento a recibir todo el placer que le estaba causando, hasta esto era nuevo para nosotros, ya que normalmente ella hace todo por aumentar las sensaciones, pero en esta ocasión no, simplemente se quedo ahi, inerte, recibiendo placer, disfrutando las sensaciones que esta nueva experiencia nos estaba dando, estaba como desmayada, todos sus musculos relajados, solo su respiración agitada y sus cada vez mas intensos gemidos delataban que estaba gozando. Ella misma despues me confirmaria que mi verga endulzada le causaba una sensación nueva y diferente en su vagina.

El placer para mi era delirante, estaba gozando algo nuevo con mi amada esposa, gozando de su puchita, sintiendo el rico tacto de su piel cubierta de dulce y de grasa, sus nalgas recibiendo las embestidas de mi cadera, no pude mas, mi orgasmo llego, me tumbe sobre ella, nuestros cuerpos estaban perfectamente empalmados, nuestras respiraciones y nuestros corazones eran uno solo al mismo compas, nuestros sexos estaban gozando un intenso orgasmo simultaneo, mi semen se estaba derramando en su interior mientras recibiamos los intensos espasmos de placer. Tuve una eyaculación muy abundante.

Despues de que el orgasmo paso nos quedamos ahi, en la mesa de la cocina, tendidos uno sobre el otro, yo aun en su interior, disfrutando el placer que esta nueva expresión del amor que nos tenemos nos acababa de dar.

Fui el primero en reaccionar, al tomar conciencia de que estaba yo sobre ella me puse de pie, y me sente, ella reacciono al notar que me retiraba sentandose en la mesa, ahi estuvimos unos minutos, simplemente mirandonos, con la mirada nos dijimos todo, nos agradecimos mutuamente por el placer dado y recibido, nos agradecimos la confianza, el amor, todo…

Ella, sin mas, se acerco a mi, paso sus piernas por los lados de mi cadera y suave y lentamente se sento sobre mi, nos abrazamos ahi, sentados los dos, ella recorria mi cabello con sus manos, yo le daba suaves lamiditas en el cuello, ella pasaba sus manos por mi espalda mientras yo chupaba sus orejitas y con las manos sobaba sus nalguitas, como es de esperarse mi verga respondio el estimulo y se volvio a poner dura, ella la tomo con su manita y apoyo su peso sobre mi verga metiendosela lentamente hasta llegar al fondo.

Asi estuvimos, besandonos, tocando nuestros cuerpos, sientiendo el calor el uno del otro, ella empezo un suave pero constante movimiento en su cadera, fue una breve pero nueva experiencia tambien, porque en el momento que empezo su movimiento de cadera nos miramos a los ojos y no apartamos la mirada hasta otro largo, intenso y calido orgasmo nos alcanzo.

Ahi quedamos, suavemente adormilados en un rico abrazo.

Parejas del mundo, prueben cosas distintas, confien en que el otro quiere darles placer y dejense amar.

Leave a Comment