Hetero Maduras

Ziwa, el africano

Tal vez todo era porque vio aquella pelicula de Tarzan.Aquella fué la primera vez que la doctora Seldon vio algo relacionado con Africa, quizá por ello se convirtio en antropologa.Quizá por eso estaba sola en su tienda en medio de la jungla, estudiando el comportamiento de esa tribu.La doctora prendió su grabadora y comenzó a dictar:”Dia 24 – 3:00 P.M: He asistido al ritual de iniciacion de las mujeres de la tribu,en medio de cantos y libaciones, en la vagina de cada niña de al menos 13 años la mujer mas vieja de la comunidad le colocado una raiz proveniente de (nota: buscar la clasificacion correcta de la monocotiledonea ) con el proposito de darle la forma apropiada…”,la doctora sonrió, ella sabia de que se trataba, primero colocaban la raiz, les daban charlas durante un año y luego al cumplir 14, todas ellas iban a tener su primera relacion sexual con un joven especialmente escogido de la tribu para ese fin al que daban el nombre de “Iniciador”.

Su sonrisa desaparecio cuando recordó cuanto tiempo había pasado desde que estuvo con un hombre, ella tenía muchos años menos entonces, él fué su esposo hasta que…,apagó su grabadora y dejó de recordar.Estaba sola, vivia sola, se sentía sola, no podía cambiar eso así que caminó hacia el río y se despojó de su ropa.Ellen Seldon tendría como 40 años, pero sus carnes eran firmes, sus curvas voluptuosas, su cabellera sedosa.Ellen era una mujer hermosa nadando sola y desnuda en el río buscando dejar sus penas olvidadas en algún ignoto recodo.En eso notó que alguién la observaba desde un matorral en la orilla.”Seguro es una africana tímida” pensó ella.Se acerco a la orilla, salió chorreando del río y le dijo:”” en su idioma nativo,aunque por un error de pronunciacion sonaba más como:”Ponté como yo”, así que quedo atónita cuando del matorral salió un jovencito y se quitó el taparrabo que lo cubría.

Ziwa se llamaba el muchacho,ella lo conocía, un púber despierto y ágil, hijo de un cazador.Pero nunca lo había visto como ahora desnudo, con su virilidad exhibida sin verguenza.Sin temor,puro y deseable así lo veía.Ella no dejaba de mirarlo, ni él a ella.Jamás había visto a una hembra así, blanca, de larga cabellera lacia, madura y pechos grandes.Ellen dió el primer paso abrazandosé al chico, el cual al tener ese magnifico par lacteó a su alcance comenzó a mamarlos con frucción.Ellen se echó y el muchacho continuó deleitandose con sus suaves globos,ella rodó a un lado cubriendole la cara con sus pechos y comenzó a golpearle las mejillas con ellos.Luego el buen Ziwa sintió las tetillas de la mujer blanca recorriendolo de arriba a abajo.En eso cuando su negro pene se puso tan duro como el del ídolo de granito de la tribu,la mujer blanca lo atrapó con sus tetas redondas como los techos de las chozas y más suaves que las pieles de león.

La doctora comenzó a bambolearse sobre el endurecido miembro de Ziwa excitandolo más y más.En eso se apartó ,la razón estaba entrando en ella ,haciendole sentir sucia,pecadora, e inmoral.La doctora Seldon estaba echada en el suelo, autorecriminandose en silencio por lo que estaba haciendo.En eso, el negro pene de Ziwa puesto entre sus blancos pechos de hembra, la saco de su estado ostracista.Jamás macho alguno se habia montado asi sobre ella.Los salvajes golpes que Ziwa le daba con sus piernas en la base de los senos la excitaba.Instintivamente Ellen juntó sus pechos con las manos aumentando el placer en la jovén virilidad de Ziwa cuyo negro culo se movía cada vez más fuerte hasta que su masculinidad erupcionó violentamente, cubriendo con semén el rostro y pechos de la “mujer-doctor”.Ellen aún no terminaba de saborear esta apetecible secreción, cuando aquel estupendo miembro viril penetró en su vagina.

El africano había desbocado su pasión, hasta ese momento secreta, por esta hembra extranjera.En su tribu el placer no era algo vergozozo, se hablaba de ello e incluso ya había visto como su padre hacía felíz a su madre, híncandola con su gran “Lanza de Hombre” en esa peluda “Ventana de Mujer”.Lo hacía como el lo estaba haciendo,poniendo toda su fuerza y poder entre esas largas y suaves piernas.En eso la hembra blanca coloco su nívea pierna derecha en el hombro de su pareja.Ahora Ziwa sentía como su lanza penetraba más profundo en ella.Esa nueva sensación lo impulsó a acelerar el ritmo de sus golpes hasta eyacular.Ellen comenzo a lamer y chupar la masculinidad de Ziwa.Muy pronto esas húmedas caricias de la caliente boca de la mujer tuvieron listo al hombre otra vez.Ellen monto sobre el miembro de Ziwa y comenzo a cabalgarlo,pronto comenzaron a gemir hasta alcanzar el clímax juntos. Luego de descansar un rato cobijada en Ziwa,la Seldon regresó al rio con el proposito de lavarse y volver a su campamento,cuando una violenta pero placentera punzada en su ano la detuvó.El africano había logrado clavarle su pene en el agua.Ese negro le golpeo el culo haciendola sentir como nunca antes.Llegaron a la otra orilla sin separarse, con el erecto miembro del muchacho prendido del estrecho ano de la doctora.En su tienda, Ziwa dobló a la doctora y mientras la agarraba de las tetas movía su pelvis rapidamente como en el momento culminante de la danza que era enseñada a todo miembro varon de la tribu,su danza culmino con un gran orgasmo en pareja.El semén aún se desbordaba del ano de la mujer, cuando esta de un salto lo envolvió fuertemente con sus piernas y brazos.Adivinando el juego, el muchacho la cogió de sus hermosas piernas y comenzó a balancearla fuertemente.Gemidos van,gemidos vienen,y la vagina de Ellen terminó llenandose del juvenil semén de su pareja.

Ziwa regresó a la tribú al día siguiente.Unas semanas después la doctora Seldon retornó a la civilización.Meses después la Seldon daba a luz una hermosa niña en una clínica.Ziwa se convirtió en “Iniciador”.Ellen Seldon se estableció definitivamente en la selva y tuvó un hijo más con Ziwa.Ellen aún es bella pero ya no es una mujer sola,nada todos los días acompañada de su jovén y fogoso marido.

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